Friday, Oct. 24, 2014

HENRI MATISSE: PAIRES ET SÉRIES

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26/04/2012

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Alguien dijo alguna vez que si los grandes genios han sido grandes, se debe al gran trabajo realizado. Han sido muchos los que han hecho especial mención a la importancia del trabajo, Cézanne muy especialmente. Matisse como artista y, gran admirador de Cézanne, no podía faltar a esta labor.

En una de las frases del pintor, que podemos leer en nuestro recorrido, expresa “Una pintura es como un juego de cartas, desde el principio debe saber lo que obtendrá al final.…

Realmente, desde el principio el camino del pintor fue como un juego de cartas, marcado primeramente por el del azar y, después, por su noble determinación. (El arte se cruzó en la vida de Henri Matisse, cuando su futuro le prometía ser abogado, como consecuencia de un accidente; comenzó a pintar en el tiempo de su reposo). La naturaleza muerta, el desnudo y la mujer son los grandes temas que se despliegan, en todo su potencial plástico, a través de sesenta pinturas, más de una trentena de dibujos y los cuatro gouches découpes del pintor.

El tema la exposición incide en las raíces del acto creativo, en los centros neurálgicos de la obra, en los impulsos y los afectos. En esas aristas que vuelen y, forman parte de la piel de la pintura, hilando los puentes, intersecciones, fuentes y lugares recurrentes que constituyen su obra.

En el transcurso de Paires et Series tenemos la oportunidad de contemplar como se va encendiendo el germen de la imagen, como el pulso va trazando aquello que lo ejercita, que lo mueve a proyectar en el espacio blanco, como van prendiendo estos focos de atracción en sus distintos estadios, envolviéndonos en el climax del propio proceso plástico y creativo, sumergiéndonos en las afinidades, múltiples referencias y evocaciones contenidas en los trazos de su pintura, en la curva de que trazan sus desvelos, en la orientación de sus líneas. Las cosas que Matisse pinta forman parte de su cotidianidad, muchas veces estancias íntimas, personas de su entorno, siendo la pulsión del artista unida a la sensación momentánea, las que las hacen bailar. Si hay algo que caracteriza a la obra de Matisse es el baile, la danza, no sólo como motivo consagrado de su obra, sino como modo de entender el arte, especialmente palpado, en esa línea desnuda, esa línea matissiana, fina, continúa, esencialista, capaz de sintetizar la música del momento y su proyección exterior.

Pintor, grabador y escultor, esta muestra hace visible la versatilidad de su obra y su vocación por no encasillarse dentro de una corriente que no sea la constante de inspeccionar nuevos medios de expresión de la realidad.

Su estilo se fundamenta, precisamente, en la exploración de modos maneras de fundar las visiones que le rodean, las habitaciones que habita, el océano que abren sus ventanas.

El titulo recoge espléndidamente uno los fundamentos más importantes de cualquier campo de saber, para lo que esta muestra es ejemplar, el conocimiento hace el amor a través de la repetición. Desde el primer trazo la mano de Matisse hace visible los motivos lo alientan, el camino que emprende y que sigue su mirada sobre las cosas, la forma en que se va encendiendo lo que ve, mostrando las posibilidades plásticas y vivenciales de lo que le rodea.

La exposición HENRI MATISSE: PAIRES ET SÉRIES puede visitarse en el Centro George Pompidou de Paris del 7 de marzo al 18 de junio 2012.

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Iria Vázquez

Una Respuesta a “HENRI MATISSE: PAIRES ET SÉRIES”

  1. Mauro dice:

    (Paperback) My daughter read this book for a class reorpt, and we liked the fact that this book coincidentally was written as though it was a child’s reorpt about Van Gogh. She was intrigued to find out that Van Gogh sold only one painting in his lifetime, and was not a rich artist. The humor in the writing and illustrations make this book accessible, fun, and informative, and help kids relate the artist’s life. The evolution of Van Gogh’s painting style beginning with Potato Eaters and the influences on his art are discussed in understandable terms. It was fun to learn that throughout his life, Vincent’s best buddy was his brother Theo, even though they fought as siblings often do. The book contains many photos of Van Gogh’s actual paintings. Great book. We both recommend it.

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